Los campamentos de refugiados rohingyas se preparan para la inminente temporada de monzones

Posted: 
02/27/18
Themes: 
Humanitarian Emergencies, Refugee and Asylum Issues

Cox’s Bazar  –  La OIM, en su calidad de Organismo de las Naciones Unidas para la Migración, está brindando capacitación en materia de búsqueda y rescate; instalando centros médicos de emergencia; estableciendo bases para los equipos de trabajo y para maquinaria liviana; y mejorando los albergues para mitigar los desastres cuando la temporada de ciclones y monzones castigue al mayor campamento de refugiados del mundo en las semanas venideras.

Mientras la temporada húmeda anual en Bangladesh se aproxima, la OIM también está trabajando para asegurar la infraestructura y aumentar la resiliencia de los refugiados rohingyas y la comunidad local. Esto incluye la creación de comités de seguridad para la reducción de riesgos por desastres destinados a advertir a los refugiados acerca de qué podría llegar a esperarse y cómo estar preparados para el viento y la lluvia que seguramente traerán consigo peligrosas inundaciones y aludes en la zona de los campamentos en Cox’s Bazar.

Cerca de 700.000 refugiados rohingyas han huido a Bangladesh escapando de la violencia en Myanmar en los últimos seis meses. La mayor parte de los mismos viven ahora en albergues de lonas impermeables en colinas desnudas e inestables – terreno que muy rápidamente se convertirá en lodo cuando la lluvia llegue.

Los estudios que han sido preparados por la OIM y sus socios indican que al menos 100.000 refugiados y familias vulnerables en la comunidad local confrontan riesgos que constituyen una amenaza a la vida, derivados de aludes e inundaciones. Miles de refugiados más están en riesgo de sufrir enfermedades y puede que no estén en condiciones de recibir asistencia si las inundaciones cortan todos los accesos a diversos sectores del asentamiento.

El 1° de marzo la OIM participará de un ejercicio de simulacro de emergencia de un día de duración para ayudar a desarrollar respuestas rápidas y coordinadas frente a las situaciones de emergencia. Otros participantes que estarán presentes serán miembros del Grupo de Coordinación Intersectorial, (ICSG por sus siglas en inglés), que es independiente y está integrado por varias agencias), del ACNUR, autoridades del gobierno y agencias locales.

“Dado que las situaciones de emergencia serán inevitables cuando la lluvia comience, es crucial que trabajemos juntos para limitar los desastres al máximo posible antes de que ocurran. Necesitamos poder responder con rapidez y efectividad durante los eventos de crisis,” dijo Manuel Marques Pereira, Coordinador de Emergencia de la OIM en Cox’s Bazar.

“Es también vital dar apoyo a los miembros de las comunidades locales y de refugiados por medio de capacitación y de información por adelantado, de modo que estén listos para responder y para protegerse ellos mismos y a los demás en medio de las peores condiciones,” agregó.

Ya se están realizando trabajos para mejorar los caminos y los desagües, para estabilizar laderas, para protegerlas y que no sufran mayor erosión, como también para mejorar la calidad de 120.000 albergues antes de que las lluvias comiencen.

Pero dada la escala de la población de refugiados, la falta de terrenos adecuados y las desafiantes condiciones medioambientales, será imposible mover a todos aquellos que estén en riesgo. Será vital contar con una veloz respuesta de emergencia para poder reducir las pérdidas de vidas.

Para mejorar la resiliencia frente a las peligrosas condiciones a futuro, al menos 650 personas de las comunidades locales y de refugiados están recibiendo de la OIM capacitaciones en materia de búsqueda y rescate, y sobre primeros auxilios, juntamente con la Brigada de Incendios de Bangladesh y el Departamento de Protección Civil.  Los destinatarios de dicha capacitación actuarán como puntos focales en el seno de sus comunidades, en situaciones de emergencia, difundiendo mensajes de advertencia con suficiente antelación para el caso de los eventos climáticos y asistiendo en la respuesta de emergencia de primera línea.

Ya que se espera que los aludes y el barro provoquen cierres de caminos y el bloqueo de los principales desagües y redes de agua corriente, será crucial poder liberarlos con la mayor rapidez. Se instalará maquinaria liviana y se establecerán equipos de trabajo en diez puntos estratégicos en todo el distrito como parte del Proyecto de Ingeniería de Mantenimiento en Sitio – una iniciativa conjunta entre la OIM, el ACNUR y el Programa Mundial de Alimentos (WFP por su sigla en inglés).

Tanto estos equipos como la mencionada maquinaria estarán disponibles para ayudar a las agencias gubernamentales y humanitarias a responder a los eventos de desastre – particularmente en lo referido a quitar escombros de los caminos y de tal modo mantener el acceso vital por ruta totalmente despejado.

Cinco centros médicos especializados también se están instalando en todo el distrito para poder hacer frente a brotes de diarrea severa, los cuales son esperables debido al impacto que las inundaciones tienen sobre el agua y la sanidad de los campamentos. Esto a menudo puede ocasionar muertes, sobre todo de niños.

Mientras tanto la OIM se encuentra trabajando con las autoridades locales para dar su apoyo a sistemas de alerta temprana para refugiados y las personas que se encuentran en las comunidades receptoras. Las comunidades también reciben capacitación en cuanto a cómo guarecerse y estar seguros frente a la posibilidad de que vuelen escombros en el caso de ciclones u otras condiciones climáticas extremas.

Para mayor información por favor contactar a Fiona MacGregor en la OIM Cox’s Bazar, Email: fmacgregor@iom.int, Tel. +8801733335221

 

  • Mientras se aproxima la temporada húmeda anual en Bangladesh, la OIM trabaja para asegurar la infraestructura y aumentar la resiliencia entre los refugiados rohingyas y la comunidad local (captura de pantalla) © OIM

  • Mientras se aproxima la temporada húmeda anual en Bangladesh, la OIM trabaja para asegurar la infraestructura y aumentar la resiliencia entre los refugiados rohingyas y la comunidad local (captura de pantalla) © OIM