Comunicado
Global

Los EE. UU. y la ONU respaldan los esfuerzos para evaluar el impacto del terremoto en Papúa Nueva Guinea y para proveer ayuda a los sobrevivientes

Port Moresby – Casi tres semanas después de que el terremoto de 7.5 grados golpeara a las remotas provincias de Hela y de Southern Highlands (Altas Tierras del Sur) en Papúa Nueva Guinea, los equipos de la OIM están trabajando con el gobierno y socios para evaluar el impacto total del desastre y para proceder a la provisión de ayuda vital para los sobrevivientes, incluso aún si los aludes y temblores secundarios siguen afectado a esa región.

El gobierno estima que más de 544.000 personas en las cinco provincias se han visto afectadas por el terremoto, el cual dejó un saldo de al menos 145 personas fallecidas. Más de 270.000 necesitan actualmente ayuda inmediata, la cual incluye alimentos, agua potable, medicamentos, lonas impermeables, tiendas y frazadas. 

El gobierno y sus agencias de asistencia, como también el sector privado, apuntan en especial a siete de los Gobiernos de Nivel Local (LLGs por su sigla en inglés) en las provincias de Hela y de Southern Highlands, en donde el impacto del fenómeno ha sido muy grave. También ha procedido a establecer dos bases de operaciones y dos centros de operaciones de emergencia en las cercanías del epicentro del terremoto. 

Pero si bien se han podido despejar en gran parte las rutas principales, los trabajadores de asistencia advierten que las estimaciones de daños podrían ir en aumento ya que muchas comunidades afectadas siguen aisladas por los aludes y sólo se puede acceder a ellas por vía aérea. 

“Gran parte de la población afectada reside en comunidades remotas que son un desafío en cuanto a acceder aun cuando las condiciones mejoren. De cara a un desastre natural de esta magnitud, esas comunidades ahora están más aisladas todavía. El apoyo por vía aérea a tales personas es crítico,” dijo Lance Bonneau, Jefe de Misión de la OIM Papúa Nueva Guinea. 

La OIM que es el organismo que lidera los grupos de Albergues, Artículos No Alimentarios (NFI por su sigla en inglés) y Coordinación y Gestión de Campamentos (CCCM por su sigla en inglés) en la respuesta de emergencia, ha desplegado equipos de seguimiento de desplazamiento, asistida por la compañía de petróleo y gas  ExxonMobil y por otros socios locales en campo, a fin de poder evaluar el impacto, las necesidades, y las brechas en materia de asistencia para las personas afectadas por el sismo.

El mapeo generado por la matriz de seguimiento de desplazados (DTM por su sigla en inglés) servirá para que el Centro Nacional de Desastres de PNG coordine de mejor manera el esfuerzo en materia de asistencia de los numerosos socios involucrados a fin de asegurar que la asistencia adecuada se le brinde a las poblaciones que más la necesitan. 

La OIM que esta semana recibió 100.000 dólares de parte de la Oficina de los EE.UU. para Desastres en el Extranjero de la USAID (Agencia para el Desarrollo Internacional), ya ha procedido a entregar albergues básicos y artículos no alimentarios de asistencia a más de 400 familias desplazadas. Los fondos aportados por EE.UU. permitirán proceder a la entrega de albergues básicos, agua y servicios sanitarios a 800 personas más pertenecientes a las familias más castigadas por el fenómeno y también permitirán capacitar a las autoridades locales y a las ONG que manejan albergues de Centros de Cuidados para sobrevivientes del terremoto. 

Otros 100.000 dólares canalizados a la OIM la semana pasada por parte de la UNOCHA – Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios – serán usados para proveer más asistencia vital, incluyendo materiales para albergues y contenedores de agua a otras 2.500 familias. 

“Recibimos con beneplácito el apoyo provisto hasta ahora, pero las necesidades siguen siendo significativas. El impacto total del terremoto aún se desconoce, puesto que los aludes siguen afectado a zonas inestables. Las fuentes tradicionales de alimento y agua potable están comprometidas y poblaciones enteras están traumatizadas por la escala del desastre. Necesitamos seguir paliando las necesidades inmediatas de los más afectados pero también es menester que pensemos en la recuperación a largo plazo y en el restablecimiento de la infraestructura comunitaria. Los albergues, el agua potable, los servicios sanitarios y de higiene son la necesidades más imperiosas en este momento y al parecer seguirán siéndolo en el futuro cercano,” dijo  Bonneau.

Para mayor información por favor contactar a la OIM en Port Moresby. Wonesai Sithole, Tel: +675 4 3213655 Email: wsithole@iom.int  o Lance Bonneau, Tel: +675 321 36 55, Email: lbonneau@iom.int