A 100 días desde el inicio de la crisis, las necesidades de los refugiados rohingyas y de las comunidades locales siguen aumentando

Posted: 
12/05/17
Themes: 
Humanitarian Emergencies, Migration Health, Refugee and Asylum Issues

 

Cox’s Bazar – Han transcurrido ahora 100 días desde que un brote de violencia en el Estado de Rakhine, al norte de Myanmar, forzó a cerca de 625.792 refugiados rohingyas a escapar hacia Cox’s Bazar en Bangladesh. Las condiciones de los atestados asentamientos en los que los refugiados se encuentran viviendo actualmente son extremadamente graves.

El impacto de este influjo se puede sentir ampliamente en las comunidades que viven en la región y que ya están empobrecidas, luchando para sobrevivir, de modo tal que el Plan de Respuesta Humanitaria de la ONU aspira a poder llegar a 300.000 miembros de la comunidad local que necesitan recibir asistencia.

La situación en relación a los servicios de agua, sanidad e higiene (WASH por su sigla en inglés) no solamente es preocupante en los asentamientos de los refugiados en los que más del 60 por ciento del agua está infectada con e. coli sino también en las comunidades locales que viven en las cercanías.

"El acceso a agua potable y a servicios de sanidad seguros es un problema para las comunidades que albergan a refugiados en Cox’s Bazar,” dijo Alessandro Petrone, quien está a cargo del Programa WASH para la respuesta que la OIM está intentando dar a los rohingyas. “Una evaluación mundial y actualizada en materia de servicios WASH que proporcione un análisis adecuado de las brechas y un plan de acción se requieren con suma urgencia. La OIM está desarrollando una valiosa herramienta de evaluación y desplegará equipos en campo en los próximos días que estarán a cargo de apoyar ese trabajo,” sostuvo Petrone.

La OIM en su calidad de Organismo de las Naciones Unidas para la Migración ha construido más de 3.800 letrinas y 159 pozos de agua en seis comunidades receptoras - Whykong, Palonkhali, Jaliapalong, Kutupalong, Rajapalong y Baharchora.

Más de 30.000 miembros de las comunidades receptoras tienen ahora acceso a agua potable y a servicios sanitarios. Para asegurar la sostenibilidad y para generar empleo, la OIM ha capacitado y equipado a técnicos locales especialistas en pozos por tubería.

La OIM ha creado también comités de desarrollo de aldeas, a cargo de la gestión integral de dichas instalaciones. La participación comunitaria activa a partir de las evaluaciones de necesidades iniciales relacionadas con la implementación y la gestión ha significado que las instalaciones estén bien mantenidas y se utilicen de manera eficiente.

Desde el 25 de agosto, los equipos de salud de la OIM en Cox’s Bazar han suministrado servicios de cuidado de salud primaria y de emergencia a más de 100.000 pacientes de las comunidades rohingya y de Bangladesh.

La OIM brinda su apoyo a 19 instalaciones sanitarias, nueve de las cuales proveen servicios a ambas comunidades. En las clínicas comunitarias localizadas muy cerca de los asentamientos de refugiados, incluso los de Kutupalong y Leda, aproximadamente un 30 por ciento de los pacientes que son atendidos pertenecen a la comunidad de Bangladesh.

En base al programa preventivo de compromiso con la comunidad de la OIM, promotores de salud visitan a familias en Ukhiya y Teknad, los sub-distritos de Cox’s Bazar, en donde se han desarrollado los asentamientos de refugiados para registrar a las mujeres embarazadas y sus hijos, y para incentivar y asegurar visitas de cuidados pre y post natales, proveer cuidados de primeros auxilios y derivar los casos complicados a los centros apoyados por la OIM para recibir tratamiento adicional.

Para mayor información por favor contactar:
​Fiona MacGregor en la OIM Cox’s Bazar, Tel: +8801733335221, Email: fmacgregor@iom.int  
Shirin Ahkter en la OIM Dhaka, Tel: +880 2 55044811-13, Email: sakhter@iom.int

  • Un grupo de hombres espera ser atendido por el médico en la Clínica de Cuidados de la Salud ubicada en la Comunidad de Kutupalong, la cual es apoyada por la OIM y que brinda servicio tanto a refugiados rohingyas como a la comunidad local en Bangladesh. Foto: OIM/Olivia Headon