Director de emergencias de la OIM en Mozambique: las comunidades desarraigadas por la reciente violencia en Palma necesitan más apoyo

Posted: 
04/30/21

Pemba – Más de 30.000 personas desplazadas por la reciente violencia en la zona norte de Mozambique se enfrentan a dificultades cada vez mayores mientras la situación humanitaria se intensifica en toda la provincia de Cabo Delgado. Se requieren fondos con urgencia para poder responder a la emergencia, la cual ha desplazado a casi 700.000 personas desde el repunte de la violencia en octubre de 2017.

El Director de Operaciones y Emergencias de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Jeff Labovitz, visitó Mozambique esta semana para trasladar sus condolencias a los familiares de las víctimas de los recientes ataques perpetrados en Palma y solidarizarse con las comunidades afectadas y desplazadas en Cabo Delgado.

“Cabo Delgado ha sido testigo de niveles de desplazamiento que, desde el año pasado, han aumentado con gran rapidez. Las personas desplazadas se encuentran en estado de vulnerabilidad y necesitan asistencia humanitaria integral y urgente”, dijo Labovitz.

“La OIM se encuentra trabajando con asociados de la ONU, organizaciones no gubernamentales, apoyando al Gobierno de Mozambique para aliviar el sufrimiento de las personas que repentinamente han sido expulsadas de sus hogares y de sus comunidades”.

Labovitz se reunió con asociados humanitarios y representantes del Gobierno, incluyendo a representantes de ministerios y autoridades locales en la capital, Maputo, y en Cabo Delgado. También visitó sitios de reasentamiento en el Distrito de Metuge y en el Sitio de Tránsito en Pemba, el cual alberga a personas recientemente desplazadas de Palma.

Asimismo,  el Director de Operaciones de la OIM dialogó con las familias de acogida y con las personas desplazadas. Muchos de ellos expresaron su deseo de mudarse a algún lugar más seguro en donde poder reasentarse.

En el Centro de Tránsito, Labovitz habló con Rabia, una mujer desplazada de Palma que relató su angustiosa experiencia:

“A mi marido lo mataron, pero mis dos hijos y yo logramos sobrevivir. Nos fuimos de un lugar a otro durante varios días sin alimento ni dinero. Logramos llegar a Afungi y desde allí abordamos un vuelo a Pemba”.

“Si bien la situación es sumamente complicada, voy a perseverar. No sé cómo voy a poder cuidar a mis hijos pues no tengo donde vivir ni tampoco herramientas para comenzar a labrar la tierra”, agregó.

La Matriz de Seguimiento del Desplazamiento de la OIM (DTM) sigue registrando, diariamente, cifras cada vez mayores de personas desplazadas desde Palma rumbo a zonas mucho más seguras. Varios días del último mes han sido testigos del movimiento de más de 1.000 personas por día. Entre los desplazados hay un 75% de mujeres y menores – incluyendo a mujeres embarazadas y menores no acompañados – y más de 1.000 del total son personas mayores.

 “Cabe destacar que las comunidades de Cabo Delgado – que tienen necesidades humanitarias cada vez mayores – albergan a la gran mayoría de las personas desplazadas. Se necesita de apoyo de parte de la comunidad internacional para aliviar la presión y poner el foco en una mayor atención y nivel de apoyo”, siguió diciendo Labovitz.

Durante la visita, se ponderó la provisión de parte del gobierno de terrenos para las familias desplazadas en los sitios de reasentamiento, lo cual le permitirá a las familias cultivar el suelo y recomenzar con sus vidas. Los esfuerzos apoyados por la OIM para establecer estos sitios tienen como objetivo el aseguramiento de condiciones de vida más dignas para los residentes.

La OIM está trabajando junto a los asociados humanitarios para llevar a cabo evaluaciones multi-sectoriales que tendrán como objetivo guiar la provisión de suministros humanitarios, incluyendo a las zonas de difícil acceso. La situación en Cabo Delgado sigue siendo crítica, especialmente en zonas en las que, debido a la situación en materia de seguridad, son inaccesibles a los actores humanitarios.

“Es triste saber que los llamamientos que se han lanzado pidiendo más fondos para esta emergencia no han tenido eco suficiente. Necesitamos unirnos para asegurar que las personas cuenten con acceso a agua y saneamiento, a albergues y alimentos, y que se las proteja de la violencia de género y otras formas de abuso”, dijo Labovitz.

La OIM sigue brindando su apoyo a las personas desplazadas de Cabo Delgado por medio de la provisión de apoyo psicosocial, asistencia para la protección, respaldo y derivaciones a servicios sanitarios, albergues y artículos no alimentarios, coordinación y gestión de campamentos. La Organización también está haciendo un seguimiento de las poblaciones y sus necesidades por medio de la DTM a fin de dar forma a su respuesta. Las cifras más recientes de desplazamiento están disponibles aquí.

En 2021, la OIM solicitó 58 millones de dólares para brindar apoyo a la respuesta de emergencia y a los esfuerzos posteriores a la crisis en Mozambique en el marco del Plan de Respuesta de la OIM a la Crisis en Mozambique, el cual incluye 21.7 millones de dólares para responder a las necesidades humanitarias vitales inmediatas en la zona norte de Mozambique a través del Plan de Respuesta Humanitaria 2021.

La Plataforma de Respuesta a Crisis Mundiales de la OIM brinda un resumen de los planes y requerimientos de fondos de la OIM ante las cambiantes necesidades y aspiraciones de quienes sufren el impacto o están en peligro de ser impactados por crisis y desplazamientos en el año 2021 y más allá.

Para información adicional, por favor contacte con Ángela Wells en la Sede de la OIM, Tel: +41 79 403 5365, Correo electrónico: [email protected]; o con Sandra Black en la OIM Mozambique, Correo electrónico: [email protected], Tel: +258 85 216 2278 o con Manuel Mabuiangue en la OIM Mozambique, Tel: +258 847345420, Correo electrónico: [email protected]

Ver video del reportero la OIM aquí.

  • El Director de Operaciones y Emergencias de la OIM escucha a las comunidades afectadas por la violencia reciente en Cabo Delgado, al norte de Mozambique. Foto: Sandra Black/OIM