En los campamentos de refugiados rohingyas, las plantaciones de pasturas reducen la erosión del suelo y los riesgos de aludes

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05/18/18

Cox’s Bazar – Más de dos millones de plantas de pasturas vetiver han sido distribuidas por la OIM en su calidad de Organismo de las Naciones Unidas para la Migración en las pasadas dos semanas para reducir la erosión del suelo y los riesgos de aludes en los campamentos de refugiados de la zona sur de Bangladesh, en los que cientos de miles de personas están en riesgo debido a las inminentes lluvias causadas por los vientos monzones.

Otros dos millones más de plantas serán entregadas a ONG locales e internacionales antes de finales de mayo, tras el éxito inicial del proyecto, que tiene a los proveedores de vetiver locales bajo mucha presión para poder hacer frente a la actual demanda.

Este pasto cuesta apenas poco más de 1.50 dólares por un lote de 200 plantas. Pero se espera que el proyecto, que en total podría ayudar a estabilizar el terreno equivalente a casi 150 campos de fútbol, tenga un significativo impacto en el mejoramiento de las condiciones de vida en los campamentos ubicados en las laderas de las colinas y que ayude a prevenir la erosión del suelo que puede representar un riesgo para las vidas humanas.

La violencia imperante en Myanmar ha hecho que casi 700.000 personas huyan hacia la frontera rumbo a Cox’s Bazar en Bangladesh, desde el mes de agosto pasado. Los recién llegados, que procurar desesperadamente un espacio para construir albergues para ellos y sus familias, han cortado toda la vegetación que existía en vastas extensiones de la región, y por ello se han visto forzados a vivir en laderas desnudas y arenosas que son extremadamente vulnerables a los aludes durante las temporadas de ciclones y monzones.

Se ha reconocido que alrededor de 200.000 personas están en riesgo de sufrir aludes e inundaciones con la inminente temporada de monzones, y la población de refugiados en su totalidad es extremadamente vulnerable a los daños colaterales, incluyendo el acceso restringido a servicios vitales y a padecer enfermedades originadas en el agua. Si bien el pasto en si no es suficiente para estabilizar las escarpadas laderas, las plantas de vetiver ofrecen una oportunidad para proteger de la erosión a grandes extensiones de terreno en los campamentos.

Además de suministrar tuberías para la provisión de pasturas a las agencias asociadas en los diversos campamentos, la OIM ha plantado directamente 2.750 lotes a través de los programas efectivo para trabajar con los refugiados rohingyas y con integrantes de las comunidades locales de acogida.

La OIM ha producido asimismo una serie de sencillas ilustraciones para ayudar a los refugiados, muchos de los cuales son analfabetos, de modo que puedan comprender la mejor manera de plantar y cuidar las plantas.

“Nos basamos en los estudios de la Universidad de Ingeniería y Tecnología de Bangladesh para aprender lecciones de otros proyectos que involucraban pasturas vetiver y los aplicamos aquí. Las ilustraciones han ayudado a compartir ese conocimiento con las personas de modo muy práctico,” dijo la Coordinadora del Desarrollo de los Sitios Megan Genat.

Las pasturas vetiver que acaban de ser plantadas necesitan ser regadas dos veces al día y los voluntarios de la comunidad, los participantes de los proyectos efectivo para trabajar al igual que las familias individuales de refugiados han todos cuidado con mucho entusiasmo las pasturas recién plantadas en diferentes partes de los campamentos.

“Ha sido realmente un aliciente verlos a todos tan involucrados. El proyecto ha ayudado asimismo a crear conciencia acerca de los riesgos que conlleva la erosión de los suelos. Seguiremos con un análisis aún más abarcativo del impacto en el mes próximo, pero los informes iniciales de nuestros socios parecerían indicar que ha ido todo muy bien y que se ha vuelto muy popular en la comunidad de refugiados,” agregó Genat.

El distrito de Cox’s Bazar, que ahora alberga a un millón de refugiados rohingyas, es muy proclive a algunas de las condiciones de la temporada de monzones más serias en todo el país, y también es vulnerable a los ciclones procedentes de la Bahía de Bengala. Se espera que los monzones propiamente dichos azoten la zona en el mes próximo, pero ya hay tormentas y lluvias que han dañado muchos albergues y han causado numerosos aludes leves en los campamentos.

El proyecto vetiver es una de las varias iniciativas prácticas con las que los equipos de gestión de sitios de la OIM trabajan para ayudar a salvaguardar a las personas y mejorar las condiciones de vida antes de que comience la temporada de monzones.

“A lo largo de los campamentos estamos construyendo caminos y rutas de acceso, mejorando los desagües, construyendo puentes y preparando los terrenos antes de que lleguen las lluvias. También trabajamos con otras agencias y con las autoridades de Bangladesh para brindar apoyo al desarrollo de resiliencia y a capacitaciones tendientes a la preparación para los desastres, destinadas a los refugiados y las comunidades de acogida, de modo tal que podamos estar listos para responder a las emergencias cuando las mismas ocurran,” dijo Manuel Pereira, Coordinador de Emergencia de la OIM en Cox’s Bazar.

Pero advirtió que con las primeras lluvias y tormentas que ya están causando daños en los campamentos y con la temporada de monzones que empezará el mes próximo, se requieren más fondos con urgencia para permitir una mayor acción destinada a proteger a los refugiados rohingyas. Hasta ahora se ha asegurado solamente menos de un cuarto del llamamiento efectuado por la OIM por la suma de 182 millones de dólares para dar apoyo a los refugiados hasta finales del presente año.

“Desde equipos médicos hasta ingenieros, los equipos de la OIM están trabajando las 24 horas para salvar vidas en los campamentos y para proteger a las personas lo más que se pueda antes del inicio de la temporada de monzones. Si tenemos que demorar proyectos, se perderán vidas. Necesitamos ahora recibir fondos para poder accionar antes de que los desastres se produzcan,” dijo Pereira.

Para mayor información por favor contactar a Fiona MacGregor en la OIM Cox’s Bazar. Tel. +88 0 1733 335221, Email: [email protected].

  • Las pasturas vetiver, almacenadas en contenedores flotantes de bambú, son plantadas por la OIM y sus socios para reducir la erosión del suelo en los campamentos de refugiados de Cox’s Bazar. Foto: OIM/Fiona MacGregor