La OIM da apoyo al desarrollo de pequeños negocios sirios en Turquía

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03/14/17

Turquía – Cerca de 300 sirios están iniciando pequeños negocios en Turquía con la ayuda de un proyecto de la OIM consistente en subvenciones en especie de singulars características. El programa de subvenciones en especie (IKG por su sigla en inglés) fue lanzado este mes para distribuir equipos profesionales de herramientas a los refugiados sirios. 

“Este proyecto le brinda a los sirios la oportunidad de dar sustento a sus familias y reduce la dependencia de la ayuda humanitaria”, dijo Lado Gvilava, Jefe de Misión de la OIM Turquía.

“Una de las cuestiones más comunes entre los refugiados con los cuales me cruzo es que quieren tener la oportunidad de ganar un ingreso decente y poder construir nuevamente un futuro. Esta es una de las principales razones por las que muchos refugiados hacen ese viaje tan peligroso por mar hacia Europa”, agregó. 

El nuevo programa proporciona un ingreso estable para refugiados sirios que viven en Turquía, aumentando su resiliencia y disminuyendo su dependencia de la ayuda humanitaria. Los equipos de herramientas serán distribuidos a 300 sirios jefes o jefas de familia y se proyecta que beneficiarán al menos a 1.500 sirios en Turquía.

“En épocas de crisis, la idea de jefes o jefas de familias puede extenderse mucho más allá del núcleo familiar. Mientras repartíamos estos equipos, descubrimos que los receptores de los mismos tenían la intención de dar apoyo que iba más allá de su entorno familiar inmediato. De modo que estos equipos de herramientas tienen el potencial de dar apoyo más allá de las personas que fueron el objetivo original de la ayuda”, dijo el Oficial de Proyecto de la OIM Jamil Awan.

En todo marzo la OIM distribuirá 28 equipos de herramientas de esta clase, cada uno de los cuales ha sido diseñado especialmente para cubrir las necesidades de una profesión en particular. Los dos equipos de herramientas que más comúnmente se distribuyen son para costura y soldadura. El equipo que trabaja en el programa discutió previamente los antecedentes en cuanto a habilidades, el tamaño del hogar y el ingreso mensual con los potenciales beneficiarios. 

Después de las entrevistas iniciales, la OIM trabajó con los beneficiarios para crear un plan de desarrollo de negocio viable con la mira puesta en los mercados de las provincias turcas de Sanliurfa, Hatay y Gaziantep. Las 300 personas que prepararon los planes de negocios considerados más viables fueron seleccionadas para participar en el proyecto piloto inicial.

Wahda, de 50 años, recibió un equipo para trabajo de costura.  Desde la muerte de su marido hace diez años, ella ha sido el único sostén para sus cinco hijos habiendo trabajado como costurera profesional en Siria.

“En los últimos meses, he estado trabajando en un taller de costura aquí en Turquía, pero el ingreso apenas si alcanzaba para el alquiler, sin incluir la comida para todos nosotros”, dijo Wahda. “Ahora tengo mi propia máquina de coser y todo lo que necesito para trabajar en casa. En el mismo lapso de tiempo puedo hacer probablemente cuatro veces más que lo que hacía antes”.

La crisis extendida en Siria ha llevado a Turquía a tener que alojar a más de 2.9 millones de sirios. En enero de 2016, Turquía aprobó la Regulación sobre Permisos Laborales de Solicitantes con Protección Internacional y Tenedores con Estatus de Protección Internacional, dando a millones de sirios que viven con protección temporal en Turquía la posibilidad de acceder al mercado laboral.

Este cambio legislativo llevó a un movimiento subsiguiente hacia los programas para crear resiliencia y el lanzamiento en abril de 2016 del proyecto piloto sobre medios de subsistencia de la OIM llamado Apoyo a los Medios de Subsistencia y Resiliencia de los Refugiados, financiado por la Oficina de Población, Refugiados, y Migración del Departamento de Estado de EEUU (PRM por su sigla en inglés).

Para recibir mayor información, por favor contactar a Abby Dwommoh en la OIM Turquía, Tel: +90 312 454 3048, Email: MediaIOMTurkey@iom.int

Wahda, que  trabajó como modista profesional en Siria, recibió un equipo completo de costura para poder iniciar su propio negocio. Foto: OIM