Los campamentos de refugiados rohingyas enfrentan crisis financieras que podrían causar pérdidas de vidas: Agencias de Asistencia

Posted: 
04/27/18
Themes: 
Humanitarian Emergencies, Refugee and Asylum Issues

Cox’s Bazar – De acuerdo con la OIM, el Organismo de las Naciones Unidas para la Migración, el trabajo de parte de las agencias de asistencia en los campamentos de refugiados rohingyas en Bangladesh, destinado a crear rutas vitales de acceso y a preparar a las personas para inundaciones, aludes y otros desastres antes de la inminente temporada de ciclones y monzones se encuentra amenazado si no se asegura financiamiento urgente en las próximas seis semanas.

Sin esta nueva financiación, las vidas de cientos de miles de personas que han llegado a los campamentos ubicados al sur de Bangladesh para escapar de la violencia que estalló en Myanmar en agosto del año pasado estarán en riesgo, sostiene la agencia.

Casi un millón de refugiados rohingyas se encuentran en la actualidad viviendo debajo de lonas impermeables en el distrito de Cox’s Bazar, en laderas arenosas y escarpadas sin vegetación alguna. Al menos unos 120.000 han sido identificados como en alto riesgo respecto de las inundaciones y los aludes que se han originado por las copiosas lluvias. De los mismos, 25.000 han sido identificados como en muy alto riesgo en relación a los aludes. Pero sin asistencia, muchos tendrán que seguir quedándose en los peligrosos lugares en los que se encuentran. Otros cientos de miles también estarán en riesgo si los caminos se vuelven intransitables y no es posible llegar a ellos con provisiones de asistencia vital y servicios médicos. 

Los stocks de lona impermeable también se están terminando con rapidez y la OIM, que supervisa la distribución de albergues, informa que hacia mediados de mayo las provisiones disminuirán hasta niveles críticos. Sin financiación destinada a renovar tales stocks, las familias en riesgo no recibirán nuevos albergues y no habrá reemplazos para aquellos cuyos hogares hayan resultado dañados o destruidos a raíz de las tormentas.

Otros servicios vitales de la OIM también se encuentran en riesgo a menos que llegue más apoyo financiero que deberá incluir actividades relativas a los servicios de agua, sanidad e higiene (WASH por su sigla en inglés). Sin tales proyectos en marcha, los sistemas de provisión de agua potable podrían colapsar y las letrinas inundadas podrían poner a cientos de refugiados en riesgo de contraer enfermedades originadas en las aguas servidas.

La OIM, que ha realizado un llamamiento por la suma de 182 millones de dólares estadounidenses para proveer asistencia en Cox’s Bazar hasta diciembre de 2018, enfrenta en la actualidad un déficit de fondos de casi 151 millones. El plan integral de respuesta conjunta de todas las agencias, que reclamó la suma de 951 millones, ha asegurado en la actualidad tan sólo el 9% de dicha suma.

“El equipo de asistencia en campo se encuentra totalmente abocado a mejorar los albergues, estabilizar los terrenos, asegurar el acceso por caminos claves y a tener los servicios de respuesta en materia de emergencia listos para salvar vidas si lo peor ocurriera. Pero la cruda verdad es que no podremos seguir haciéndolo si no contamos con tales fondos” dijo John McCue, Coordinador de Operaciones de rango superior de la OIM en Cox’s Bazar.

“No podemos esperar a que los fondos lleguen luego de que la emergencia haya terminado y posiblemente ya hayan ocurrido tragedias que podrían haberse evitado. Necesitamos poder actuar ahora mismo si queremos salvar vidas. 

La escala de la respuesta en Cox’s Bazar – el mayor asentamiento de refugiados de todo el planeta – y la perspectiva de una emergencia dentro de otra cuando lleguen las temporadas de monzones y ciclones significa que las agencias de asistencia deben trabajar juntas en estrecha coordinación para alejar la amenaza de pérdidas de vida a gran escala.

La OIM, el Programa Mundial de Alimentos y el ACNUR están trabajando junto a otras agencias y al gobierno de Bangladesh en una serie de medidas para estar listos frente a los serios desafíos climáticos por llegar. Entre los proyectos compartidos pueden mencionarse centros de maquinarias para mantener abiertos todos los accesos vitales, mecanismos de respuesta en materia de desastres, y preparación de terrenos más seguros para la reubicación de aquellos que padecen las mayores amenazas frente a los aludes.

Para la OIM, actividades de importancia crítica están ahora en riesgo de interrumpirse debido a la falta de fondos; entre ellas pueden mencionarse las relativas a albergues, servicios de agua, sanidad e higiene, desarrollo y gestión de campamentos, y servicios vitales de salud.

La naturaleza de la respuesta significa que las agencias y el gobierno dependen mutuamente para asegurar una provisión efectiva de servicios vitales por medio de actividades compartidas y de canales comunes. La falta de fondos para cualquier agencia o sector clave podría tener un impacto catastrófico en toda la respuesta en su totalidad.

“Con tantos sectores críticos que se encuentran ya al borde de ser suspendidos debido a la falta de fondos, no tenemos tiempo que perder,” advirtió McCue. “Si no se asegura una provisión significativa de fondos en las próximas semanas para que las operaciones continúen, hay una alta probabilidad de que muchos niños, mujeres y hombres pierdan la vida, las cuales podrían haber sido salvadas.”

Entre las actividades vitales de la OIM para prepararse para la temporada de monzones y que corren peligro de no contar con fondos suficientes pueden mencionarse:

Gestión y desarrollo de campamentos: El análisis realizado muestra que las inundaciones y los aludes pondrán a cientos de miles de vidas en riesgo y podrían generar serios desafíos en cuanto a poder llegar hasta una población que depende totalmente de la asistencia para sobrevivir. El trabajo constante para mejorar las condiciones de los terrenos y para desarrollar resiliencia comunitaria a fin de prepararse para las emergencias es vital. Sin fondos para apoyar su reubicación,  cientos de miles de personas que han sido identificadas en alto riesgo de ser directamente afectadas por los aludes no tendrán más opción que la de quedarse donde ya están.

Albergue: Como agencia líder en materia de albergues, la OIM está ahora distribuyendo 120.000 kits para mejoramiento de albergues por medio de un canal común, y capacitando a los refugiados para que refuercen sus albergues antes de que llegue la temporada de monzones. Sin fondos inmediatos, los stocks de lonas impermeables caerán por debajo de los niveles mínimos de 40.000 piezas a mediados de mayo. Esto significará que no habrá nuevos albergues para familias en riesgo reubicadas desde zonas que sufrieron deslizamientos, o para aquellos cuyos hogares resultaron dañados o destruidos por las tormentas.

Salud: Los equipos de salud de la OIM actualmente prestan servicios a casi 80.000 personas por mes y apoyan a organizaciones asociadas para poder llegar a un mayor número de personas. Si la falta de fondos hace que estos servicios lleguen a su fin, esto traerá consigo un aumento inmediato de muertes que podrían haberse prevenido, y pondrá a un alto número de personas en riesgo frente a brotes mortales, sobre todo de enfermedades originadas en la mala calidad del agua.

Monitoreo de las necesidades y de la población: El programa de la OIM es el único actor con sistemas disponibles para responder de manera inmediata a los eventos de emergencia, analizar las necesidades inmediatas, y compartir con rapidez datos importantes con las organizaciones relevantes. Este Monitoreo de las Necesidades y de la Población sirve para la provisión de apoyo técnico para reaccionar frente a incidentes a pequeña escala en los campamentos sobre una base de 24 horas y para evaluar un escenario de desastre a gran escala a las 72 horas. Sin este servicio, la habilidad para ayudar a todos aquellos que resulten afectados por los aludes y las inundaciones se reducirá de manera drástica.

For more information please contact IOM Cox’s Bazar. Fiona MacGregor, Tel. +8801733335221, Email: fmacgregor@iom.int or Shirin Akhter, Tel: +880 341 52195, Email: sakhter@iom.int.

  • Hafez Zubaed es un refugiado Rohingya que, después de recibir capacitación sobre la mejora de refugios, trata de mejorar su hogar. Foto: Mashrif Abdullah / IOM

  • Families identified as being most at risk of direct landslide are being directed to pack up their shelters and relocate to safer ground ahead. Photo: Fiona MacGregor / IOM

  • Workers, mainly refugees, are preparing ;and for new shelters ahead of monsoon.  Photo: Fiona MacGregor / IOM