Los migrantes tienen un rol clave en la respuesta a los desastres y la OIM explora la participación de la Diáspora en la asistencia humanitaria

Posted: 
02/05/21
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COVID-19, Migration and Development

Washington, DC – Muchas personas, al considerar las contribuciones de los migrantes a sus países de origen, en lo primero que piensan es en los flujos de remesas – los billones de dólares que viajan año tras año entre los países de destino, “desarrollados” y de altos ingresos hacia regiones con ingresos menores en el Sur Global.

Por décadas, los flujos de remesas han sido muy superiores al total de la asistencia oficial al desarrollo en países de bajos y medianos ingresos, y más estables que los flujos del capital privado. En 2020, que los expertos pronosticaban como un año en el que la pandemia mundial  haría decrecer los niveles de las remesas en todo el mundo, esa disminución en ningún lugar fue de las dimensiones esperadas. Los trabajadores migrantes y los miembros de la diáspora – muchos de ellos empleados en servicios esenciales – siguieron enviando dinero a sus hogares. México, Egipto, Pakistán y Bangladesh fueron testigos de los aumentos en las remesas que llegaban.

Pero cabe destacar que las diásporas proveen mucho más que apoyo financiero. Desde que comenzó el brote de la COVID-19, las diásporas han sido las encargadas de forjar respuestas transnacionales creativas para apoyar a sus comunidades tanto en sus países de residencia como en los de origen. Las diásporas entregan insumos a los hospitales; proveen de tutores y traductores a las comunidades destinados a los menores en edad escolar. Crean líneas de ayuda para las familias afectadas por la pandemia, desarrollando campañas para luchar contra la desinformación, y mucho más.

Para aumentar el ámbito de aplicación de la asistencia humanitaria en todo el mundo, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha implementado un proyecto que tiene como objetivo el desarrollo y la dirección de un marco para la participación de la diáspora en la asistencia humanitaria.

En cooperación con la Alianza para la Renovación de Haití, la OIM ha comenzado a llevar adelante consultas remotas con actores claves de todo el mundo. La OIM ha también lanzado una encuesta para que las organizaciones de la diáspora exploren las mejores prácticas que los migrantes pueden usar a fin de fortalecer su participación,

“Los resultados de la encuesta nos permitirán diseccionar los desafíos e intereses de las organizaciones de la diáspora al momento de brindar asistencia en su país de origen”, dijo  Magalie Emile-Backer, co-fundadora de la Alianza para la Renovación de Haití, una organización que trabaja muy activamente para integrar a las diásporas al sistema humanitario.

Este esfuerzo llega en un momento crucial en el que la actual pandemia de COVID-19 está ejerciendo una gran presión sobre los recursos para la asistencia.

“La participación de las diásporas son ya un componente crucial de la asistencia humanitaria, abriendo puertas y compartiendo conocimientos que de lo contrario no serían accesibles. La participación también sirve para aumentar la resiliencia de las comunidades”, sostuvo  Luca Dall’Oglio, Jefe de Misión de la OIM en Washington, DC. “La participación de las diásporas tiene el potencial de incrementar adicionalmente todos los aspectos de la respuesta humanitaria, la preparación y los asuntos relacionados con la recuperación”.

Ecuador 
Fundada por ecuatorianos y españoles, la Asociación Rumiñahui brinda su apoyo a las necesidades de la comunidad de migrantes en España. Durante la pandemia de COVID-19, un grupo de 30 expertos se ofrecieron para brindar asistencia psicológica a los migrantes en toda España, especialmente a las mujeres que habían sido víctimas de violencia basada en género. Adicionalmente, la Asociación Rumiñahui coordinó con una organización en los Estados Unidos la donación de 5.000 kits de comidas a familias vulnerables de Ecuador. 

Pakistán 
La Iniciativa Sanitaria de la Diáspora de Pakistán desarrolló una plataforma digital en donde la comunidad sanitaria de la diáspora paquistaní en todo el mundo se registró para atender consultas en línea. La organización también promueve seminarios web para compartir conocimiento entre profesionales de la salud locales y del exterior sobre las últimas prácticas basadas en evidencias referidas a la COVID-19. 

Una coordinación y colaboración más estrechas con otros actores humanitarios puede maximizar este potencial. Con financiación de la Oficina de Asuntos Humanitarios de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, el proyecto de la OIM parte de la base de varias décadas de trabajo con las comunidades de la diáspora. Tiene como objetivo desarrollar la capacidad de las diásporas para abordar mejor los desastres y para fortalecer la coordinación, mutuamente y con otros actores humanitarios institucionales.

Como se pudo observar en ocasión de desastres naturales y provocados por el hombre, las diásporas tienen una gran capacidad de hacer el bien. Pueden apuntalar contribuciones financieras, tender redes entre sí y ofrecer capacidades técnicas y conocimiento del área local para abordar con suma rapidez las necesidades humanitarias en terreno en las comunidades de origen.

Tras analizar los resultados de la encuesta, la OIM se unirá con sus asociados para desarrollar un marco para la participación de la Diáspora y también un conjunto de herramientas operativas que las diásporas y los actores institucionales podrán usar en diferentes sectores y lugares. Con las capacidades, recursos y alianzas adecuadas, las diásporas pueden optimizar los esfuerzos humanitarios, y en última instancia aumentar el alcance y el apoyo a las comunidades afectadas.

La encuesta está abierta hasta el viernes  12 de febrero. Para conocer más acerca del proyecto, visite iDiaspora. 

 

Para más información por favor contactar a la Unidad de Participación de la Diáspora de la OIM Washington en Diasporaforhumanity@iom.int o a Liz Lizama, Oficial de Comunicaciones de la OIM Washington, Tel: +1 202 716 8820, Correo electrónico: elizama@iom.int

 
 
  • Una coordinación más sólida de la diáspora genera potencial para que la asistencia humanitaria sea mejor y más efectiva en los países afectados por desastres. Foto: OIM/Muse Mohammed