Los trabajadores humanitarios se apresuran para preparar los Campamentos de Refugiados rohingyas de Bangladesh para la lluvia y los vientos monzones

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05/10/19
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Rohingya Crisis

Cox’s Bazar – Cuando el Ciclón Fani – una de las tormentas más poderosas en el Océano Índico en la década pasada – pasó por la Bahía de Bengala hace una semana ingresando en el norte de la India y el oeste de Bangladesh, dejó un saldo de 24 muertos, un halo de destrucción y miles de personas desplazadas. Alrededor de 2.6 millones de personas – un millón en la India y 1.6 en Bangladesh – fueron evacuadas y de ese modo miles de vidas pudieron ser salvadas.

Los trabajadores humanitarios en Cox´s Bazar, que es el distrito sur de Bangladesh en donde casi un millón de refugiados rohingyas de Myanmar viven en atestados campamentos temporales, construidos con láminas de plástico y varas de bambú, pudieron respirar aliviados. Fani pasó por la zona norte del campamento, trayendo a su paso copiosas lluvias y provocando daños menores, pero dañar a los refugiados vulnerables y comunidades locales.

Pero como es posible que nuevos ciclones vuelvan a arremeter y siendo esperable que los monzones traigan lluvias incesantes a inicios del mes de junio, el personal de la OIM a cargo de la gestión de  campamentos reconoce los riesgos y la necesidad de estar preparados para lo peor. Las preparaciones para Fani – que incluyeron el despliegue de 200 empleados de la OIM y 250 voluntarios capacitados para poder ayudar a que los refugiados se preparasen para la tormenta, junto a la distribución de más de 90.000 “kits de aseguramiento”, compuestos de sogas, alambres  y bolsas de arena –se convirtieron en una especie de “ensayo de vestuario” para el inminente mal tiempo, de acuerdo con las palabras del Jefe de Misión Adjunto de la OIM en Bangladesh, Manuel Pereira.

“El año pasado – 2018 – tuvimos la primera temporada de vientos monzones tras el influjo de refugiados en agosto de 2017. Aprendimos mucho con dicha experiencia y refinamos nuestro plan de respuesta de conformidad con lo aprendido. Desde entonces hemos intentado preparar a los refugiados mediante la provisión de la información esencial que necesitaban como para sobrevivir. Sin albergues (de hormigón) resistentes a los ciclones, no podemos estar totalmente listos para enfrentar un ciclón de envergadura, pero si podemos prepararlos para la temporada de monzones,” dijo.

“Nuestro plan incluye contar con equipos de respuesta de emergencia que estén alertas en lugares claves en el campamento para poder responder a las inundaciones, evaluar el daño y distribuir asistencia desde los puntos de distribución de emergencia. Pero todos sabemos que esto es solamente el inicio de lo que luego se convertirá en una temporada de ciclones y vientos monzones sumamente complicada,” agregó.

Bangladesh se encuentra ubicado en una de las regiones del planeta más proclives a los ciclones. Con frecuencia en la Bahía de Bengala y con dirección norte se forman sistemas climáticos extremos  los cuales recalan en la zona norte de la India o en la zona costera de Bangladesh. Los anteriores ciclones han sido algunos de los más potentes de la historia, en particular el de 2008, de nombre Nargis, que azotó a la vecina Myanmar y mató a unas 100.000 personas. Incluso en ausencia de los ciclones, los vientos monzones en Cox’s Bazar traen consigo algunas de las lluvias y ráfagas de viento más fuertes de todo el mundo.

La OIM y las agencias de asistencia asociadas en el Grupo de Coordinación entre Sectores (ISCG por su sigla en inglés) se reunieron el pasado miércoles (8/5) a fin de proceder a la revisión de los planes de preparación para desastres en los campamentos de Cox’s Bazar.

Para mayor información por favor contactar a George McLeod en la OIM Cox’s Bazar, Tel: +880 18 7071 8078, Email: gmcleod@iom.int Cox’s Bazar, the southern district of Bangladesh where nearly a million Rohingya refugees from Myanmar live in crowded makeshift camps constructed from bamboo and plastic sheet, breathed a sigh of relief. Fani passed north of the camps, dumping heavy rain and causing minor damage, but leaving the vulnerable refugees and local communities largely unscathed.     

But with further cyclones possible and the monsoon expected to bring the first heavy rains in June, IOM camp managers recognize the risks and the need to prepare for the worst. Preparations for Fani – which included the deployment of 200 IOM staff and 250 trained volunteers to help the refugees prepare for the storm, together with the distribution of over 90,000 “Tie Down Kits” consisting of ropes, wire and sandbags – were something of a “dress rehearsal” for future bad weather, according to IOM Bangladesh Deputy Chief of Mission Manuel Pereira.  

“Last year – 2018 – was the first full monsoon season following the influx of refugees in August 2017. We learned from that experience and refined our response plan accordingly. Since then we have tried to prepare the refugees by providing them with the essential information they need to survive.  Without (concrete) cyclone shelters, we can’t fully prepare people for a major cyclone, but we can prepare them for the monsoon,” he said.  

“Our plan includes emergency response teams on standby at key locations in the camp to respond to flooding, assess damage and distribute aid from emergency distribution points. But we all know this could only be the start of what could turn out to be a very difficult cyclone and monsoon season,” he added.  

Bangladesh lies in one of the world’s most cyclone-prone regions. Extreme weather systems often form in the Bay of Bengal and head north, making landfall in northern India or coastal Bangladesh. Past cyclones have been some of the strongest in history, notably the 2008 Cyclone Nargis, which hit neighbouring Myanmar and killed an estimated 100,000 people. Even in the absence of cyclones, monsoons in Cox’s Bazar bring some of the world’s heaviest rain and powerful, gusting winds.   

IOM and partner aid agencies in the Inter Sector Coordination Group (ISCG) met on Wednesday (8/5) to review overall disaster preparedness plans in the Cox’s Bazar camps. 

For more information please contact George McLeod at IOM Cox’s Bazar, Tel: +880 18 7071 8078, Email: gmcleod@iom.int  

  • Los refugiados plantan vetiver en laderas arenosas a fin de prevenir los aludes que los vientos monzones podrían provocar. Foto: OIM.

  • El SMEP – un proyecto conjunto de ingeniería entre la OIM, el ACNUR y el Programa Mundial de Alimentos – sirve para reforzar las laderas inestables antes del inicio de la temporada de monzones. Foto: OIM.

  • Se utilizan bolsas de arena para reducir el riesgo de aludes causados por las copiosas lluvias de los monzones. Foto: OIM.