Marcas de gran envergadura visitan los campamentos de refugiados rohingyas en Bangladesh

Posted: 
11/06/18
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Private Sector Partnerships, Rohingya Crisis

Cox’s Bazar – Representantes de Coca Cola, GAP y Mastercard, juntos a otras marcas de gran envergadura, han visitado los campamentos de refugiados rohingyas en Cox’s Bazar, Bangladesh, junto a la OIM, el Organismo de las Naciones Unidas para la Migración, con el objetivo de explorar el modo en el que los negocios del sector privado podrían ayudar a brindar apoyo a una de las mayores respuestas humanitarias de todo el mundo y para determinar la mejor manera de asociarse con la OIM en beneficio de todos los migrantes. Esta visita marca la primera vez en la que la OIM ha invitado a representantes claves de compañías líderes a fin de explorar oportunidades en el marco del nexo humanitario y migratorio en una de sus operaciones en campo.

Profesionales procedentes del área de la industria textil, de la aviación, tecnología, telecomunicaciones, y servicios financieros, se reunieron con los refugiados rohingyas y hablaron con funcionarios de la OIM a cargo de los programas en campo y también con jefes de la OIM durante dos días, antes de proceder a discutir una serie de enfoques innovadores frente a los desafíos existentes en los campamentos.

La visita se dio como parte de un evento de tres días organizado conjuntamente por la Sede de la OIM y por la OIM Bangladesh, el cual comenzó en la capital del país, Dhaka, con el objetivo de desarrollar sociedades con el sector privado y poner fin a la esclavitud moderna y la trata de personas a través del reclutamiento ético y las cadenas de provisión equitativas. La OIM reconoce que las empresas son socios y partes interesadas claves para poder afrontar todos estos desafíos.

“Los cambios más positivos surgen cuando las personas y las organizaciones trabajan juntas para encontrar soluciones”, sostuvo el Jefe de Misión de la OIM en Bangladesh Giorgi Gigauri.

Agregó que la OIM en Bangladesh brinda su apoyo a quienes sufren el impacto ininterrumpido de la migración forzada en el país, y también a los nacionales de Bangladesh que viajan dentro del país y al exterior a la búsqueda de oportunidades tanto educativas como laborales. Ambos grupos, destacó, son potencialmente vulnerables a la explotación y al abuso.

“Se puede terminar de forma efectiva con la trata de personas y la esclavitud moderna si todas las partes involucradas – los gobiernos, organismos de la ONU, ONG, comunidades y el sector privado – unen sus esfuerzos para poner fin a estos flagelos,” dijo Gigauri.

Casi un millón de rohingyas están ahora alojados en albergues en Bangladesh tras un estallido masivo de violencia en Myanmar el año pasado que hizo que más de 700.000 personas tuvieran que huir hacia la frontera, creando de tal modo el mayor asentamiento de refugiados de todo el mundo.

Más de un año ha transcurrido desde que la crisis comenzó, y la necesidad de soluciones innovadoras en lo relacionado con la infraestructura y los desafíos sociales en los campamentos y en las comunidades aledañas aumenta día a día.

Entre los participantes en la mencionada visita se encontraban también delegados de Turkish Airlines, Korea Telecom y el grupo tecnológico NEC, como así también otras compañías de Bangladesh, incluyendo a empresas líderes textiles como el Grupo DBL, junto a plataformas asociativas del sector privado tales como Innovation Norway y Humanity United.

Los participantes pudieron ver de primera mano el modo en el que la OIM y sus socios están usando comunicaciones innovadoras y otras tecnologías para poder prevenir y responder a nuevas emergencias, brindar apoyo a los servicios médicos críticos, y desarrollar soluciones duraderas y efectivas en lo relativo a albergues, provisión de agua, sanidad, iluminación y otras necesidades agudas en los campamentos.

Durante su visita los delegados fueron testigos del modo en el que la tecnología solar sirve para iluminar las calles y dar energía a las clínicas médicas, y también del modo en el que los proyectos de aprendizaje a distancia apoyados por la OIM sirven para ayudar a que los niños en las aldeas locales aprendan inglés por medio de comunicaciones en línea con los maestros en Dhaka.

Los visitantes pudieron también conocer la forma en la que el equipo de protección de la OIM echa mano de enfoques creativos para poder prevenir la amenaza creciente de la trata de personas y luchar contra la violencia basada en género.

Pero también escucharon a los refugiados en lo relativo a los numerosos desafíos y dificultades que enfrentan. Las mismas incluyen el no contar con suficientes ropas de abrigo a medida que el invierno se acerca, y la falta de oportunidades para procurar su sustento, lo cual hace que la mayor parte de las familias deban depender de la ayuda para poder sobrevivir.

Tras su visita a los campamentos y luego de las conversaciones con los integrantes de las comunidades locales y de refugiados y con el equipo de la OIM, los representantes de las empresas mantuvieron una serie de discusiones con los funcionarios de la OIM, las cuales incluyeron numerosos temas en relación a cómo avanzar en las diversas cuestiones.

Entre las soluciones propuestas pueden mencionarse el trabajo con organismos que representan al sector de la indumentaria para proveer ropas abrigadas a quienes se encuentran en los campamentos, desarrollar medios de subsistencia que reconozcan las necesidades tanto de los habitantes locales de Bangladesh como las de la comunidad de refugiados.

“La tecnología de la información y de las comunicaciones tiene el potencial de poder dar respuesta a una variedad de cuestiones. Creemos que podemos contribuir de manera innovadora con todas las metas delineadas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDGs) involucrándonos en diálogos y en el proceso de creación conjunta con la OIM”, dijo el ejecutivo de NEC, Saeki Akari.

Durante su primer día en el país, los representantes del sector privado discutieron cuestiones más amplias en relación a los trabajadores migrantes de Bangladesh.

En un país cuyos costos de mano de obra son bajos, las fábricas de Bangladesh producen prendas y otros productos para marcas de fama mundial y también para otros proveedores de calidad inferior, y atraen a trabajadores de zonas rurales de todo el país. Mientras tanto, se estima que unos 600.000 trabajadores de Bangladesh viajan a otros países cada año para buscar empleo.

Es común que terminen siendo explotados, y la OIM se compromete con líderes del sector privado para asociarse y desarrollar mejores prácticas y modos innovadores de poner fin a la explotación y al abuso de trabajadores vulnerables en Bangladesh y en el exterior.

De conformidad con la Estrategia de Asociación con el Sector Privado 2016-2020 de la OIM, el Organismo ha lanzado una serie de iniciativas que tienen como objetivo proveer a los socios del sector privado soluciones prácticas para la implementación de un reclutamiento ético y prácticas vinculadas a las cadenas de provisión equitativas que ayuden al logro de sus metas de sustentabilidad y a progresar con miras a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

“La OIM agradece el apoyo recibido de parte de las empresas que se nos han unido en esta visita”, sostuvo Gigauri. “Esperamos con ansiedad poder trabajar más con el sector privado en Bangladesh y en otros lugares, no solamente para abordar las desafíos que los migrantes enfrentan sino también para explorar el modo en el que los migrantes y las empresas pueden trabajar para beneficiarse mutuamente, y desarrollar la economía y la sociedad como un todo”.

 

Para mayor información por favor contactar a Fiona MacGregor en la OIM Cox’s Bazar. Email: fmacgregor@iom.int. Tel. +88 0 1733 335221.

  • Los representantes de importantes compañías han visitado el mayor campamento de refugiados del mundo en Cox’s Bazar, a fin de explorar el modo en el que las empresas privadas pueden colaborar con la respuesta humanitaria. Foto: OIM/Muse Mohammed