Mayoría de niñez y adolescencia migrante no acompañada retornada vive en condiciones insalubres en la zona rural de El Salvador

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03/31/17

El Salvador - Con base en la Encuesta de Hogares de Movilidad Humana sobre Vivienda de Niñez y Adolescencia Migrante no acompañada retornada, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) encontró que la mayoría (64%) de estas familias vive en el área rural de El Salvador, en casas de adobe y con pisos de tierra. 

El estudio evidenció que, en el área rural, un cuarto de la población de niñas, niños y adolescentes migrantes retornados habita en viviendas con piso de tierra y con paredes de bahareque o adobe. Según el Banco Mundial, los pisos de tierra son indicadores primarios de pobreza. Al habitar viviendas hechas con estos materiales, la niñez y adolescencia es vulnerable a enfermedades parasitarias o enfermedades como Chagas.

Por otro lado, solo el 27% de las familias que viven en las zonas rurales tienen acceso a un inodoro conectado a alcantarillado. El 73% restante utiliza letrinas, inodoros a fosa séptica y otros. Esto plantea una situación de vulnerabilidad ligada al acceso a servicios que reciben las niñas, niños o adolescentes migrantes dado que este tipo de situaciones pueden contribuir a la transmisión de bacterias, virus y parásitos presentes en las excretas humanas a través de la contaminación de los recursos hídricos, el suelo y los alimentos. Este tipo de contaminación es una importante causa de enfermedades diarreicas. Asimismo, la presencia de letrinas puede representar problemas de seguridad especialmente para las niñas, adolescentes y mujeres que corren riesgo de sufrir acoso o abusos sexuales por la noche en lugares apartados de su vivienda. A escala nacional, tanto en las zonas urbanas como rurales, esta situación alcanza a 59% del total de las familias de la niñez y adolescencia migrante no acompañada retornada.

Según la investigación, el 74.1% de las familias de la niñez migrante no acompañada retornada de El Salvador dice ser propietaria de su vivienda. Sin embargo, el porcentaje de tenencia o propiedad es menor cuando la jefa de hogar es una mujer. 

El análisis de la OIM concluye que esta población presenta condiciones que potencian enfermedades que afectan su desarrollo físico, nutricional y cognitivo. Ante esto, la OIM hizo un llamado a las familias, a la sociedad y al Estado salvadoreño para que garanticen los derechos de todas las niñas, niños y adolescentes a gozar del más alto nivel de salud posible y de crecer en un entorno digno en el que se priorice su protección y se brinde lo necesario para que alcancen el máximo de su potencial. Para la OIM, esto es de especial importancia para los grupos más vulnerables, como lo son la niñez y adolescencia migrante no acompañada retornada a las zonas rurales.

Estos datos se recolectaron mediante la Encuesta de Hogares de Movilidad Humana en El Salvador, Guatemala y Honduras, implementada por la OIM entre noviembre de 2015 y marzo de 2016 con el objetivo de contribuir a que en la atención en situaciones de vulnerabilidad a migrantes se priorice a la población más joven. Los hallazgos fueron presentados hoy en la capital salvadoreña por el Jefe de Misión de la OIM para El Salvador, Guatemala y Honduras, Jorge Peraza Breedy, con el objetivo de aportar información transparente, verificable, objetiva y segura al Estado salvadoreño para la generación de acciones, planes y políticas a favor de la niñez y adolescencia migrante. 

Asimismo, la presentación de los resultados tuvo como marco la firma de una carta de entendimiento entre la OIM y la Dirección General de Estadísticas y Censos (DIGESTYC). Este acuerdo busca formalizar el intercambio oportuno de información que contribuya a la eficacia y visibilidad de la migración con enfoque de género. Para el fortalecimiento de la DIGESTYC, la OIM también entregó oficialmente la donación de equipo informático.

La encuesta se ejecutó en el marco del proyecto Iniciativa de Gestión de Información de Movilidad Humana en el Triángulo Norte de Centroamérica (NTMI), financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) para fortalecer las capacidades para recolectar, analizar y compartir información de movilidad humana para apoyar la acción humanitaria y la protección de poblaciones vulnerables en El Salvador, Guatemala y Honduras.

Para mayor información, favor contactar a OIM El Salvador, José Miguel Gómez, al email: miggomez@iom.int; o a OIM El Salvador, Guatemala y Honduras, Alba Miriam Amaya, al email: aamaya@iom.int

En 2016, más de 52,000 niños y niñas migrantes fueron retornados a El Salvador desde las fronteras sur de Estados Unidos y México. Foto: OIM/José Miguel Gómez.