A medida que la prosperidad colapsa, la estabilización comunitaria en Chad ayuda tanto a las comunidades de acogida como a los migrantes

Posted: 
02/11/20
Themes: 
Community Stabilization

Faya – Alguna vez esta fue una floreciente ciudad fronteriza del norte que le brindó su apoyo a miles de chadianos y libios que llegaron para comerciar, hacer negocios o vender sus productos.

Pero con el cierre de la frontera que Chad comparte con Libia en marzo pasado, tal auge llegó a su fin. El acceso a los mercados de Libia ha desaparecido prácticamente para los chadianos en la región de Bourkou, derivando en una escasez de alimentos y otros artículos esenciales tales como combustible, a la vez que los precios han subido a causa de la inflación, haciendo que muchas personas tengan que luchar arduamente para poder cubrir sus necesidades cotidianas.

Al mismo tiempo, siguen llegando migrantes vulnerables varados en Libia, entre ellos quienes sobrevivieron a la trata de personas y que tienen una gran necesidad de recibir urgente asistencia, exacerbando las tensiones con las comunidades de acogida que también intentan mantener su sustento.

Para mejorar la seguridad en materia alimentaria en la región y reducir las tensiones entre los migrantes y las comunidades de acogida, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Gobernador de Bourkou lanzaron la semana pasada en Faya, capital de Bourkou, el Proyecto “Seguridad Humana y Estabilización Comunitaria en Chad”.

Por un lado el proyecto, financiado por el Gobierno de Japón, brinda su apoyo a la rehabilitación de un centro de tránsito para migrantes ubicado a ocho kilómetros en las afueras de Faya, en donde la OIM podrá brindar urgente asistencia de protección y ayudar a los migrantes que se encuentran en tránsito en la zona, incluyendo asistencia médica, psicosocial, y para el retorno voluntario.

Por el otro, el proyecto promueve la agricultura comunitaria a través de la rehabilitación de cuatro huertos que beneficiarán a la comunidad en su gran mayoría. Adicionalmente, como la OIM lo advirtió por medio de sus Puntos de Monitoreo de Flujo (FMP), un número cada vez mayor de mujeres chadianas (18% en 2018 y 22% en 2019) que están migrando dentro de las fronteras a la búsqueda de mejores oportunidades económicas también recibirán apoyo para involucrarse en actividades de agricultura de subsistencia (100 mujeres).

“Antes de la Primavera Árabe yo conseguía mi sustento con mucha facilidad en Libia sin soñar con ir a Europa o de llegar un día a Faya (Chad). Tras la caída de (Muammar) Gaddafi, el caos irrumpió y la vida cambió totalmente”, recuerda Seni, una migrante de Burkina que está esperando la asistencia de la OIM para regresar a su hogar. “Yo he experimentado sufrimientos de todo tipo y amenazas de muerte. Mi única ambición es regresar a ver a mi familia en mi hogar”.

El proyecto promoverá asimismo la agricultura comunitaria mediante la rehabilitación de cuatro huertos que beneficiarán a la comunidad en su gran mayoría, en tanto que 100 mujeres recibirán apoyo focalizado para involucrarse en actividades de agricultura de subsistencia.

“Por medio de cuatro actividades en Faya, la OIM produce una diferencia en las vidas de los migrantes y de los miembros de la comunidad de acogida en uno de los lugares más remotos de Chad”, sostuvo Anne Kathrin Schaefer, Jefa de la Misión de la OIM en Chad.

La región de Bourkou es una zona desértica cerca de la frontera con Libia que había sido declarada área prioritaria en el Plan de Respuesta Humanitaria 2019 de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). Los conflictos y la presencia de grupos armados dificultan las operaciones llevadas a cabo por los socios, y en este momento la OIM es la única agencia de las Naciones Unidas presente en la región. Por medio de la Iniciativa Conjunta UE-OIM para la Protección y Reintegración de Migrantes, con la finalidad de monitorear el movimiento de los migrantes en Chad, tres FMP fueron establecidos a lo largo de las principales rutas migratorias en  Zouarke, Kalait y Faya en las que un tercio de los movimientos fueron registrados por los Puntos de Monitoreo de Flujo de la OIM en 2019 y en donde las autoridades chadianas han repetidamente identificado y derivado víctimas de trata a la OIM.

 

Para más información por favor contactar a Anne Kathrin Schaefer en aschaefer@iom.int 

  • Seni es un migrante de Burkina Faso que espera recibir la asistencia de la OIM para regresar a su hogar desde Chad. Oulatar Eden Thomas/OIM