En la actualidad, se está trabajando para mejorar el
bienestar y los derechos de aproximadamente 200.000 menores
filipino-japoneses que viven en Filipinas.
Se trata de un programa de la OIM de dos años de
duración, financiado por la Fundación Toyota y cuyo
objetivo es mejorar la concienciación acerca de la
situación a la que tienen que enfrentarse estos menores al
mismo tiempo que reforzar la cooperación entre las
diferentes agencias dirigiéndose a ellos.