Aproximadamente unos 700 migrantes que estaban ocupando ilegalmente
edificios abandonados, sin contar con agua ni electricidad, en San
Nicola Varco, a unos 100 kilómetros al sur de
Nápoles, han sido evacuados por la policía italiana y
muchos de ellos han sido transferidos a centros cercanos de
identificación y expulsión.
Los migrantes, todos ellos jóvenes marroquíes,
trabajaban sin contrato en el sector agrario, explotados por
empleadores sin escrúpulos en campos e invernaderos de la
zona.