Todos tenemos la obligación de aliviar el sufrimiento y darle fuerza a las personas

Todos tenemos la obligación de aliviar el sufrimiento y darle fuerza a las personas

Laraine Lau, Asistente de proyectos en emergencia para la OIM en Perú

 

En 2017, me uní a la OIM en Perú para ayudar a las comunidades de los distritos Cura Mori y Catacaos, afectadas por El Niño. Al año siguiente, nuestro enfoque pasó a estar en dar apoyo a las familias refugiadas y migrantes de Venezuela. Estoy trabajando en Tumbes, en la frontera norte del Perú.

Ser trabajador humanitario implica tener una vocación de servicio, se trata de aliviar el sufrimiento humano y, sobre todo, apoyar a las personas con sus necesidades básicas de salud y alimentación. Se trata de protegerlas y ayudarlas a migrar sin sufrimiento.

Nuestros equipos les brindan información para ayudarlos a escapar de las crisis humanitarias, manejar la tensión emocional que soportan durante el viaje de desplazamiento y brindarles apoyo moral para que puedan recuperarse y continuar con resiliencia. Nos enfocamos en ayudar a las personas que son más vulnerables: niños y mujeres embarazadas.

¿Cómo querría que me vieran? Como más que una benefactora que les da donaciones. Quiero que escuchen la capacitación que les brindamos, que tomen la información y aprendan de ella para que puedan superar la adversidad y protegerse a sí mismos y a sus familias.

Todos tenemos la obligación de poder ayudar a los migrantes y darles fuerzas sin pedir nada a cambio. Todos podemos hacerlo. Todos somos humanitarios.