Las evaluaciones de la salud de los migrantes es uno los servicios mejor establecidos en la OIM en el ámbito de la gestión de la migración. A solicitud de los gobiernos de los países de acogida, la OIM hace una evaluación de la condición de salud física y mental de los migrantes antes de su partida a los fines de su reasentamiento, empleo internacional, registro en programas específicos de asistencia a migrantes o para el otorgamiento de visas temporales o permanentes.  

Reflejando las diferencias nacionales en las políticas y prácticas públicas sobre migración hay toda una gama de requerimientos para las evaluaciones de la salud entre los países de acogida. Estos requerimientos pueden ser en relación a determinadas enfermedades que generan preocupación a nivel de la salud pública, por ejemplo la tuberculosis, como en el caso del Programa de Detección de la Tuberculosis del Reino Unido; los requerimientos también pueden ser mucho más generales en naturaleza, o incluir intervenciones adicionales, como por ejemplo la vacunación. Pero a pesar de las diferencias en los requerimientos para las evaluaciones de la salud entre los distintos países, se mantiene una constante: la necesidad de asegurar que el proceso de migración no ponga en peligro ni la salud del migrante ni la de las comunidades de acogida.  

Las evaluaciones de la salud de los migrantes aportan numerosos beneficios, incluyendo la detección temprana y el tratamiento de condiciones que pueden generar preocupación tanto a nivel individual como de la salud pública, viajes más seguros y la prevención de eventos de salud negativos durante el viaje o a la llegada a las comunidades de acogida. Adicionalmente, sirven para proteger la salud tanto de los migrantes como de las comunidades de acogida y para reducir la demanda esperada de la salud doméstica y los servicios sociales. Los programas de evaluación de la salud también permiten que los organismos a cargo del reasentamiento de los refugiados se preparen adecuadamente para la llegada de los refugiados, brindándoles importante información médica por adelantado. Las evaluaciones de la salud de los migrantes guardan coherencia con el objetivo de la OIM relacionado con “migrantes saludables en comunidades saludables” y como tales, impactan de modo positivo sobre la capacidad de los migrantes para integrarse completamente en las sociedades de acogida.  

Los Programas de Evaluación de la Salud de los Migrantes y de la Asistencia para el Traslado (HAPs por su sigla en inglés) representan actividad de mayor importancia de la División de Salud y Migración de la OIM (MHD por su sigla en inglés) en términos de migrantes que acceden a servicios, personal implicado y costos operativos. Desde 2001 a 2010, la cifra de evaluaciones individuales de la salud realizadas por la OIM subió considerablemente, llegando a 1.5 millones de evaluaciones de salud en una década. Hacia el año 2015, las evaluaciones de salud de la OIM alcanzaron un total de casi 3 millones en más de 80 países, con aproximadamente 350.000 exámenes tan sólo en 2015. 

Las Evaluaciones de la Salud de los Migrantes involucran una revisión de la historia médica del migrante, un examen físico, investigaciones adicionales, tales como estudios de imágenes, pruebas de laboratorio y derivaciones a especialistas de ser necesario, documentación de hallazgos y transferencia confidencial de información relevante a las autoridades de migración o de salud pública. Entre los servicios vinculados pueden mencionarse los tratamientos preventivos y/o curativos o la derivación para recibir tratamiento, asesoramiento, educación sanitaria, intervenciones de salud pública, incluyendo pero sin limitarse a, la vigilancia, respuesta ante los brotes, vacunaciones y asistencia para el traslado.  

La Asistencia Para el Traslado sirve para el abordaje de la salud y la seguridad individual y para manejar condiciones relacionadas con preocupaciones de salud pública mientras las personas se mueven a través de los límites geográficos, epidemiológicos y del sistema de salud. Dentro de los programas de evaluación de la salud, los controles médicos previos a la partida y los chequeos previos al embarque se realizan para evaluar la aptitud de un migrante para viajar y otorgarles la certificación médica. Estas medidas también aseguran que los migrantes sean derivados a los servicios médicos adecuados tras su llegada a los países de destino. Los migrantes que necesitan de asistencia y cuidados médicos durante su viaje son acompañados por profesionales de la salud para evitar complicaciones durante el tránsito. El tratamiento previo a la partida, las vacunaciones, y otras intervenciones de salud pública son también adaptadas para cubrir las necesidades de los migrantes y las autoridades de migración.  

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