Más de 25 años de experiencia en la lucha contra la trata de personas

La OIM trabaja en colaboración con los gobiernos, las Naciones Unidas, las organizaciones internacionales y no gubernamentales, el sector privado y los actores de derechos humanos, paz y desarrollo en todos los aspectos de las respuestas a la Lucha contra la Trata de Personas – prevención, protección, enjuiciamiento y asociación – en contextos humanitarios y de desarrollo.

Desde mediados de los años noventa, la OIM y sus asociados han brindado protección y asistencia a más de 100.000 hombres, mujeres y niños, incluidos los que corren el riesgo de ser víctimas de la violencia, la explotación y el abuso y los que fueron objeto de la trata. La agricultura, la pesca, el trabajo doméstico y la hotelería, la explotación sexual comercial, la pornografía, la mendicidad, la construcción y la industria manufacturera son algunos de los sectores en los que las víctimas fueron, y siguen siendo, explotadas con mayor frecuencia.

La trata de personas es un delito y una grave violación de los derechos humanos de enorme envergadura, que se da tanto en zonas en paz como de conflicto y catástrofe. De hecho, los traficantes se aprovechan de las pérdidas humanas, materiales, sociales y económicas generalizadas y de las consiguientes vulnerabilidades causadas por las emergencias. Las crisis humanitarias no sólo intensifican las tendencias existentes de la trata de personas, sino que también pueden dar lugar a nuevas formas de trata.1

La OIM alienta a los Estados Miembros y a los principales actores a comprometerse en la eliminación de la trata. Para ello, contribuye a una serie de procesos multilaterales regionales e internacionales, incluidos el Grupo Interinstitucional de Coordinación contra la Trata de Personas (ICAT), el Equipo de Trabajo contra la Trata de Personas Grupo Temático de Protección Global en la Acción Humanitaria, la Alianza 8.7, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular.

La OIM también trabaja con los actores humanitarios para asegurar que las consideraciones de lucha contra la trata se integren en las intervenciones de respuesta de emergencia, al objeto de prevenir y mitigar el riesgo de mayores daños.

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