Lucha contra la Trata de Personas

Perspectiva de la OIM

La OIM cuenta con una perspectiva global de cara a la trata de personas en el contexto amplio de la gestión migratoria. La extensa gama de actividades de la OIM se lleva a cabo en colaboración con instituciones gubernamentales, ONG y organizaciones internacionales. Esta perspectiva abarca tres principios que rigen todas las actividades de lucha contra la trata:

  • Respeto de los derechos humanos
  • Bienestar físico, mental y social de la persona y de la comunidad a la que pertenece
  • Sostenimiento, a través del fortalecimiento institucional, de gobiernos y la sociedad civil

Sobre La Trata de Personas

Si bien es difícil cuantificar a escala mundial la trata de personas, se cree que anualmente unas 800.000 personas son objeto de trata a través de las fronteras internacionales, al tiempo que muchas otras lo son dentro de las fronteras de sus propios países.

Por trata de personas se entenderá:

"La captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras fuerzas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o a una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación".

(El Artículo 3 del Protocolo de las Naciones Unidas para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente de mujeres y niños, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional)

Los grupos delictivos organizados obtienen pingües beneficios de la trata y de la explotación de personas, que en su mayoría son objeto de graves violaciones de sus derechos humanos.

Entre los abusos experimentados comúnmente por las personas objeto de trata cabe señalar: la violación, la tortura, la servidumbre por deuda, el confinamiento ilegal y las amenazas contra los familiares o personas allegadas a las víctimas así como otras formas de violencia física, sexual y sicológica.

La demanda de mano de obra barata, de servicios sexuales y de ciertas actividades delictivas son las causas originarias de la trata de personas. La falta de oportunidades y recursos, así como de poder social son otros factores que contribuyen a este fenómeno.